" art. 139, inc. 20 ....(...) .... ...." Constitución El 24 de mayo de 1993, los jueces sin rostro de la dictadura fujimorista, condenaron a cadena perpetua a Víctor Polay Campos. Este juicio fue anulado, gracias a la presión de los organismos internacionales de Defensa de los Derechos Humanos, y, por decisión del Tribunal Constitucional. Y, hoy, los jueces de la democracia lo condenan a 35 años, es decir para que pase toda su vida en prisión. A Víctor Polay Campos, no se le ha probado hecho alguno de terrorismo, ni menos crímenes de Lesa Humanidad. Desde el inicio de su proceso se puso a disposición de los tribunales asumiendo su responsabilidad jurídica y política como líder del MRTA. No justificamos aquellas acciones del MRTA que ocasionaron dolor y sufrimiento al país. La mayoría de sus militantes han padecido y padecen penas de cárcel de 15 y más años. Víctor Polay Campos lleva casi 17 años preso. Sólo puede ver a su madre y hermanas. Sus hijos, que partieron al exilio en Francia, han venido tres veces. Y, como lo confirman los informes psiquiátricos del Comité Internacional de la Cruz Roja, durante los ocho años de dictadura fujimorista fue sometido a régimen de tortura y aislamiento absoluto. La Sala Penal Permanente de la Corte Suprema no ha considerado ni su testimonio público de pedido de perdón al pueblo peruano ante la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), ni otras experiencias de América Latina, donde integrantes de los grupos insurgentes de otros tiempos hoy hacen política en la democracia y son miembros de gobiernos locales y aún nacionales, como en el Uruguay, Argentina, Brasil, Chile y Colombia. La sentencia de 35 años parece una venganza política, viola el principio de dignidad y la posibilidad de recuperación del ser humano. CONVOCAMOS a la ciudadanía democrática y solidaria: a sumarse a la campaña de denuncia y defensa de Víctor Polay Campos, apoyando al COMITÉ POR LA LIBERTAD DE VÍCTOR POLAY CAMPOS.
17 años de prisión en condiciones de tortura y aislamiento, son suficientes. Víctor Polay Campos quiere incorporarse a la lucha democrática y construir un país más justo.
Lima, mayo de 2008
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